La boda de Ainhoa y Miguel en el Parador de Guadalupe

Miércoles, 23 Enero, 2019

Ainhoa y Miguel lo tenían claro, se casarían en ese lugar de ensueño que siempre les había emocionado: el Parador Nacional de Guadalupe. Se trata de un lugar muy especial, declarado Patrimonio de la Humanidad. Sus impresionantes instalaciones están divididas en cuatro zonas: el claustro mudéjar, el claustro gótico, el auditórium y la basílica. Además, cuenta con un bello jardín donde realizar unas fotografías rodeados de las hermosas flores y fuentes.

Foto: Daniel Vega

La ceremonia religiosa se celebró en el Real Monasterio de Guadalupe, tras la cual, todos se dirigieron al Parador, donde les esperaba un exquisito cóctel mientras los novios realizaban una íntima sesión de fotos para su álbum de boda.

Foto: Daniel Vega

Foto: Daniel Vega

Los invitados pudieron disfrutar del romanticismo que desprende el conjunto arquitectónico, sus increíbles vistas a la sierra y su precioso patio de naranjos y limoneros. Esto, unido a la posibilidad de alojarse en el hotel una vez terminada la boda, tanto novios como invitados, fue lo que les llevó a Ainhoa y a Miguel a tomar la decisión de casarse allí. Ella permaneció en el lugar desde la noche anterior, quería estar relajada y tranquila, por lo que decidió hospedarse en una de las amplias habitaciones del Parador y prepararse allí antes de salir hacia la ceremonia.

Foto: Daniel Vega

Llegado el momento del banquete, todos disfrutaron de la excelente elección de los novios y la cuidada elaboración de la cocina del Parador, basada en una gastronomía tradicional llena de sabores a prueba de los paladares más exigentes. La presentación también estuvo a la altura, y es que, esta es una de las grandes bazas con las que cuentan los Paradores: la profesionalidad y experiencia del equipo, la elegancia de cada rincón y la calidad de los menús. Degustaron el menú elegido en los preciosos jardines del Parador, con una iluminación espectacular con faroles, bombillas y fuentes iluminadas, y un montaje muy cuidado.

Foto: Daniel Vega

Foto: Daniel Vega

La pareja disfrutó al máximo de su día B, acompañados por sus seres queridos, en la que cuentan que fue “una experiencia que, sin duda, repetirían con los ojos cerrados en el Parador de Guadalupe”.